Vinos de producción muy limitada y experiencias privadas guiadas por el enólogo Rubén Provedo.
Labastida es una joya histórica y uno de los pueblos más bonitos de Euskadi, que destaca por su patrimonio medieval, sus casas señoriales y su relevancia clave en el enoturismo de la Rioja Alavesa como cuna del vino culto.
Bodega La Cueva del Castillo es la materialización de un sueño.
Rubén Provedo, referente en enología, te recibirá en la espectacular Cueva del Castillo, donde podrás descubrir lo que nadie te cuenta sobre vino y enología.
Un lugar muy especial donde degustar sus vinos exclusivos en una visita personal única.
Durante muchos años mi trabajo estuvo ligado a dirigir bodegas, algunas de ellas de gran tamaño. Gestión, equipos amplios, decisiones constantes y una enorme responsabilidad técnica. Esto me permitió conocer en profundidad distintas zonas vinícolas del mundo, variedades, estilos de vino y maneras de trabajar.
La Cueva del Castillo no es una bodega más, sino como una forma personal de entender el vino, el tiempo y el trabajo bien hecho. Una elección consciente, poner la experiencia acumulada al servicio de un proyecto pequeño, exigente y coherente.
Un proyecto donde cada vino pudiera pensarse sin compromisos y donde el error más grave no fuera producir menos, sino producir algo que no tuviera sentido.
Un calado subterráneo excavado en los albores del siglo XVI, cuando el vino se elaboraba y se conservaba bajo tierra, aprovechando unas condiciones naturales que hoy siguen siendo difíciles de reproducir de forma artificial.
Este calado no es habitual por sus dimensiones. El volumen es amplio y, al fondo, la bóveda se eleva a más de 4m. de altura.
Se dice que este túnel era una vía de escape secreta del antiguo castillo que se alzaba justo encima. Según la tradición local, sus dimensiones permitían una evacuación a caballo en caso de emergencia. Aunque no existen registros oficiales que lo confirmen, la historia persiste como una leyenda fundamental de la zona.